David Mann está realizando un viaje de negocios por carretera. En un momento determinado, tiene un pequeño pique con un camionero, pero este, en lugar de dejarlo pasar, comienza a acosarlo febrilmente, hasta que intenta matarlo una y otra vez.

Dirección: Steven Spielberg. Producción: Universal Television. Productor: George Eckstein. Guion: Richard Matheson, según su propio relato. Fotografía: Jack A. Marta. Música: Billy Goldenberg. Montaje: Frank Morriss. Dirección artística: Robert S. Smith. FX: . Intérpretes: Dennis Weaver (David Mann), Jacqueline Scott (Mrs. Mann), Eddie Firestone (propietario de la cafetería), Lou Frizzell (conductor del autobús), Gene Dynarski (hombre en la cafetería), Lucille Benson (mujer en Snakerama), Tim Herbert (gasolinero), Charles Seel (anciano), Shirley O’Hara (camarera), Alexander Lockwood (anciano en el coche), Amy Douglass (anciana en el coche), Dick Whittington (entrevistador radiofónico [voz]), Carey Loftin (conductor del camión), Dale Van Sickel (conductor), Shawn Steinman (chica en autobús escolar)… Nacionalidad y año: Estados Unidos 1971. Duración y datos técnicos: 74 min. (montaje original de TV)/86 min. (remontaje para cines) Color 1.33:1 (formato original TV) 1.85:1 (formato para cines).

 

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Steven Spielberg había debutado en televisión profesionalmente, donde dirigió diversos episodios de distintas series ―Galería nocturna, Marcus Welby, Audacia es el juego, The Psychiatrist, Colombo y Owen Marshal, Counselor at Law― y unos cuantos telefilmes ―El influjo del mal/Algo diabólico y Savage, amén del presente―. Este fue el primero de ellos. Su gran éxito ―se presentó en diversos festivales del género― condujo a su estreno en cines en Europa ―y al final, en Estados Unidos también―. La duración original del telefilm, un típico «Estrenos TV», nombre del espacio de TVE donde se solían exhibir este tipo de obras, era de hora y cuarto, el habitual en el medio (con anuncios, rellenaba una franja de hora y media), pero era demasiado corto para cines, así pues Universal llamó otra vez a Spielberg y le solicitó rodar más escenas para esa versión. Lo nuevo son los planos en el cruce de vías, el autobús escolar, la llamada telefónica de David a su esposa y la escena inicial en la cual el camión abandona el garaje y se dirige a la ciudad ―citados en orden inverso al de su visionado―.

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El proyecto procede de una novela corta que Richard Matheson escribió y fue publicada en el Playboy. Inicialmente, su idea era redactarla a modo de guion, pero a ninguna productora le atrajo la propuesta. Así pues, hizo el relato y más adelante procedió a su propia adaptación como guion; Spielberg oyó hablar del libreto, por recomendación de su secretaria, y se mostró interesado, una vez leída la historia original. Se puso en contacto con George Eckstein, que iba a producir el telefilm dentro del espacio «The Movie of the Week» y, una vez el director le explicó cómo se aproximaría al proyecto, fue contratado para el mismo.

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El protagonista de la trama es David Mann; el apellido, con una sola “n”, significa “hombre” en inglés, y esa parece ser la base moral de la historia. Al principio, mientras David va conduciendo, por la radio está escuchando un programa de llamadas telefónicas, donde un individuo se queja de “no llevar los pantalones en su casa”, es decir, sienta agredida su masculinidad. Cuando se detiene en un bar de carretera, David habla en voz alta, apoyando el discurso del hombre, y de inmediato llama a su esposa, con la cual tiene una discusión en un sentido similar. Es curioso, porque ya en su novela El hombre menguante (The Shrinking Man, 1956) abordaba una idea análoga, en la cual el protagonista de ésta, Scott Carey, también tenía un conflicto matrimonial; Carey es al estadounidense medio de la época, y proyecta su masculinidad en la superioridad (física, social y económica) que detenta frente a su esposa. Y el personaje pierde la autoridad, primero frente a ella y más adelante frente a su hija, cuando comienza a menguar (física, y emocionalmente también). De acuerdo con Harlan Ellison, Scott Carey «representaba el ideal estadounidense, que era la forma de vida dominante del universo de acuerdo a nuestra arrogancia etnocéntrica»[1]. En Duel, ese intento de defender su supremacía masculina se extiende a ese duelo que se establece entre David y el conductor del camión, donde el primero intentará defender ante todo esa hombría tan típica de carretera y, más tarde, simplemente salvar su propia vida.

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Así pues, a partir de ese punto de partida, se establece después un juego del gato y el ratón, un ejercicio de suspense que Steven Spielberg desarrolla con una precisión ejemplar. A priori, el planteamiento parece no tener mucho que proyectar ―de ahí el rechazo inicial de tantas productoras a la idea―, pero el futuro director de Tiburón (Jaws, 1975) le saca un sentido bárbaro. En apariencia, solo es rodar un coche y un camión, y una persecución constante. Spielberg concibe con rotundidad la alternancia de tomas de uno y otro vehículo, el rostro cada vez más alterado de David ―excelente Dennis Weaver, que tuvo que hacer un parón en su serie McCloud (McCloud, 1970-1977) para rodar este telefilm― y los planos de la carretera para, de ese modo, construir una tensión in crescendo magníficamente mantenida en todo momento.

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Aparte de la lectura psicológica y el ejercicio de suspense, también podríamos ver en el film una alegoría que el título español subraya en exceso. Con muy buen criterio ―y esa idea estaba plasmada de origen ya en el guion― del conductor del camión no vemos nunca el rostro, solo manos y pies, convirtiendo el vehículo en una sublimación del mal, que acosa al ser humano ordinario[2]. El camión sería un monstruo en el sentido literal del término, como Godzilla, tal como refiere Spielberg en uno de los documentales que acompañan la edición en DVD de la película; de ahí que, al final, cuando el camión muere, suelte un bramido igual que una bestia[3].

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El material rodado especialmente para cines no representa mero relleno para alcanzar el metraje obligado, sino que refuerza el fondo del film. En ese aspecto, cabe señalar la escena con el autobús de escolares. El camión aparece de pronto, y David teme que vaya a atacarlo a él y a los niños, pero solo es una maniobra de despiste, pues su intención es ayudar al conductor del autobús empujándolo con el morro de su vehículo. Después, cuando David está parado en el paso a nivel, el camión reaparecerá, y efectuará la misma maniobra anterior, esto es, empujar su coche con el suyo. Lo que en el primero de los casos era una acción de ayuda, en esta, esa misma actividad supone una de acoso.

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Como se ha referido al inicio, después de este telefilm, Spielberg dirigió otros dos más, pero en ese lapso se fue cociendo un prestigio profesional que iría creciendo hasta poder debutar después en el cine, el cual era su objetivo inicial, con Loca evasión (The Sugarland Express, 1974), curiosamente otra road movie, al igual que la presente. Después, el resto es historia.

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Anécdotas

  • Título en México, Perú y Uruguay: Reto a muerte.
  • El ayudante de dirección es James Fargo, después director de algunas películas de Clint Eastwood, por ejemplo.
  • Rodada con un presupuesto estimado de 450.000 dólares.
  • El rodaje tuvo lugar entre el 13 de septiembre y el 4 de octubre de 1971. Se le adjudicó diez días de filmación, que al final se alargaron a doce o trece.
  • A Spielberg le enseñaron siete camiones diferentes. Eligió un Peterbilt porque la cabina semeja un rostro.
  • Spielberg puede ser visto reflejado en la cabina telefónica cuando David llama a la policía. No es intencionado, sino accidental.
  • Algunas escenas están repicadas en el episodio de El increíble Hulk titulado “No des oportunidad a un camionero” (“Never Give a Trucker an Even Break”, 1978).
  • Dustin Hoffman fue considerado como protagonista, aunque Spielberg pensó desde el inicio en Dennis Weaver, por su papel en Sed de mal. También se pensó en Gregory Peck cuando, inicialmente, se consideró rodarla como una película para cines, e incluso a Jean-Louis Trintignant.
  • En una reciente edición en DVD y BD, se hizo un remix del audio en 5.1, creando nuevos efectos de sonido. Esa copia ofrece el metraje de cines, pero con el formato televisivo original.
  • Estrenada originalmente en la televisión norteamericana el 13 de noviembre de 1971. En España se estrenó en cines (al igual que en la mayoría de Europa) el 5 de noviembre de 1973.

 

Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)

 

CALIFICACIÓN: ****

  • bodrio * mediocre ** interesante *** buena **** muy buena ***** obra maestra

 

[1] Harlan Ellison, “Introduction”, en Richard Matheson, The Shrinking Man, Norwalk (Connecticut), Easton Press, Masterpieces of Science Fiction, 1990. (Traducción del autor.)

[2] Entre los muchos plagios que más adelante se perpetraron de este telefilm, tenemos uno muy curioso con Pesadillas (Nightmares, Joseph Sargent, 1983) ―casualmente, también concebido para televisión, pero que al final se estrenó en cines―, un filme de sketches donde, en uno de ellos, un sacerdote con crisis de fe es acosado por un coche que representa al Maligno y, en ese enfrentamiento, recupera la fe.

[3] Ese mismo efecto de sonido, el del bramido, lo repitió Spielberg al final de Tiburón, a la muerte del escualo, aunque hay que estar muy atento para identificarlo.